El deadline llegó y se fue

Ando hoy escribiendo estas palabras desde un lugar inspirador. Estoy en la Biblioteca Nacional de Puerto Rico. Me acompaña una colega escritora, Yana Faris. Y estamos aquí con un propósito en específico: escribir.

Es la primera vez que me siento a escribir en este espacio sin igual y que tiene un significado importante para mí. Muchas veces traté de hacerlo, pero la suerte no estuvo conmigo porque no encontraba estacionamiento.

Verás aquí ocurren varias escenas de la historia en la que trabajo en estos momentos. Fue durante una feria de libros que hubo en este lugar, que me di a la tarea de explorarlo junto con Yana y tomar notas. Fue ella quien insistió muchas veces en venir a sentarnos a escribir aquí y eso hacemos.

Estamos rodeadas de historia, de letras antiguas, de inspiración.

Esto me puso a pensar y me pregunté: Sabiendo que venías para acá, ¿por qué no retrasaste el editar tu historia, el terminarla aquí?

La respuesta es simple, tenía un deadline, me hice una promesa.

El deadline, llegó y se fue

Para la historia que terminé de editar, me puse una fecha límite. Te recomiendo te pongas una no para ponerte presión, sino para enfocarte y comprometerte con tu historia.

La mía fue el 12 de enero, esta llegó y se fue. Me faltaban diez capítulos para terminar, y los aplacé. ¿Qué hice? Evaluar el porqué no cumplí, que distracciones tuve, que eventos o situaciones ocurrieron en mi vida.

Entonces, me di una nueva fecha, el 16 que tampoco pude lograr porque me enfermé. Respirando profundamente me di una segunda, que también fuese una fecha cercana a la otra, y esta fue el 23 de enero. Ese día terminé de editar los últimos dos capítulos de mi historia.

¿Qué debes hacer para cumplir con el nuevo deadline?

Primero, respirar profundamente y tomar las cosas con calma. Estamos en crecimiento, aprendiendo de las experiencias para ajustarnos y poder lograr nuestras metas.

Segundo, evalúa el porque no lograste tu meta en la fecha en la que te propusiste terminar. Esto para poder reconocer esos factores que pueden impedir que logres el nuevo deadline.

Tercero, escoger una fecha cercana a la pasada. Como me faltaba poco para terminar y sabía que dos capítulos por día eran suficientes para darle el tiempo y la atención que necesitaba cada uno, me di cinco días.

Importante sobre este punto tres. Debes evaluar cuánto te falta y cuánto tiempo te toma escribir un capítulo o un número de palabras, editar un capítulo, etc. Tú conoces muy bien como trabajas y el tiempo que te toma realizar las cosas. Basado en eso te pondrás una nueva fecha, pero ojo…

Cuarto, debes agendar ese tiempo de trabajo en tu calendario. Ese horario separalo para que te enfoques única y exclusivamente en trabajar en tu proyecto literario (o sea, tu novela, tu poemario…). Esto te ayudará a poder cumplir con tu deadline y lograr tu meta.

El propósito es que puedas alcanzar tus metas literarias y por eso nos ponemos deadlines. Las editoriales lo hacen con sus escritores para la entrega de manuscritos. Tú deberías hacer lo mismo. Yo lo hago para poder enfocarme en mis proyectos y lograr esas metas con las que sueño una y otra vez.

Si no has intentado en comprometerte con una fecha límite, un deadline, haz el ejercicio. No para que te pongas presión, si no para que crees disciplina en tu carrera como escritor/a.

Si utilizas fechas límites para alcanzar esas metas, cada uno de los pasos que conlleva llegar a publicar un libro, cuéntamelo en los comentarios. Te leo.

Alexandra Román

Escritora y Fundadora de Arte Escrito Estudio Literario