En un mundo que va de prisa, que las responsabilidades cotidianas te halan alejándote de la historia que quieres escribir, sentarse a hacerlo parece un lujo en nuestras vidas. Al principio de mi carrera lo veía de esa manera.

Para mí, en ese entonces donde tenía que estudiar y hacerme cargo de la casa y la familia, sacar unos minutos para escribir era un lujo en mi vida. Hoy día es un lujo silencioso que hago con placer sin remordimientos porque amo escribir. Soy escritora, y qué difícil se me hizo aceptarlo y compartir quién era, y amo serlo.
Ya no me siento culpable al sacar tiempo en mi vida para escribir.
Julia Cameron, autora de El Camino del Artista, escribió un libro que utiliza en su título las palabras placer y escribir. Se llama El Derecho y el Placer de Escribir. Me fascinó el detalle porque verdaderamente es un placer para mí escribir.
Ya no me siento culpable al sacar tiempo en mi vida para escribir. Ni pedirle a mi familia que no me interrumpe a menos que sea una extrema emergencia. Menos, contestar el teléfono cuando alguien llama mientras estoy escribiendo.
La escritura es parte de mi vida y la veo no como un lujo negativo de vanidad, sino como un lujo de abundancia. Porque al escribir crezco como escritora, al escribir me lleno de satisfacción porque estoy haciendo algo que amo, al escribir le doy abundancia a mi vida y eso es un lujo positivo.
No quiere decir que dejé a un lado esas responsabilidades personales. Todo lo contrario, organizo mis días para poder dedicarle tiempo a esa parte en mi vida. Tanto que la mayoría de los fines de semana no escribo, los dedico a mi familia. Por supuesto, si tengo una actividad como una feria de libros durante un fin de semana, ellos entienden y saben que en el próximo fin de semana, soy toda de ellos.
Detenerme a escribir es un lujo que me gozo. Detenerme a escribir es tomar ese tiempo para avanzar en mi historia, para darle vida a los personajes, para desarrollar la creación de mundo y la trama. Detenerme a escribir es, sin duda alguna, una conexión con mi quien soy.
La escritura es parte de mi vida y la veo no como un lujo negativo de vanidad, sino como un lujo de abundancia.
Por esa razón también, de darme ese lujo de detenerme a escribir fue que decidí hacer los retiros de escritura con mis amigos escritores. Era un sueño y lo hice realidad. Tengo otro que va a la par con este, pero voy paso a paso y sé que pronto se dará. Sin embargo, en esos retiros de escritura mi vida cotidiana se detiene o toma una pausa, y me adentro en esa vida creativa que está sedienta de tener días creativos en compañía de otros seres creativos.
Ver a mis compañeros sentados escribiendo en diferentes partes de la casa que alquilamos para esto en específico, me inspira, me llena, me eleva el alma. En esos días fluyen las ideas, la mente está concentrada porque sabe que ese espacio es sagrado y será dedicado a escribir.
Pienso en la frase El Lujo de Detenerse a Escribir y me emociono porque llevarlo a cabo es una experiencia que llena, enriquece y da paz.
Escribir es una experiencia de vida, un estilo y me doy el lujo de hacerlo.
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Alexandra Román
Escritora y Creadora de Arte Escrito Estudio Creativo

